Pau; tratando de volver a conseguir el dorado

Pau Gasol es ese jugador que, pase lo que pase, no perderá las formas. Los días duros en Los Ángeles no le han hecho bajar la cabeza. Con un entrenador que a penas confiaba en su juego, una plantilla diseñada para correr (algo para lo que él no está preparado) e introducido en sucesivos rumores de traspaso; el catalán seguía con su habitual corrección, eso sí, sin cortarse un pelo. Cuando finalizaba la temporada mostraba su felicidad por poder, al fin, decidir él mismo su futuro. No podía pasarle nada mejor; los Lakers se encuentran en un proceso de reconstrucción y él no entraba en los planes. A pesar de tener ya 34 años, al interior que cuenta con 2 anillos en su haber aún le queda mucho baloncesto por mostrarle al mundo. Por algo Phil Jackson confió en él…

Una decisión difícil

No todo iba a ser coser y cantar. En California aún intentarían retenerle y Pau ha jugado allí sus 7 mejores años de toda su carrera. No obstante, rechazó la oferta, abierto a nuevos destinos. Knicks, Spurs y Bulls estaban en la puja y 2 de ellos (los de Nueva York y Chicago) esperaban a la decisión de otro gran jugador; Carmelo Anthony. Melo decidió continuar en NY, pero Pau prefería las otras dos opciones (donde tendría más opciones de ganar). San Antonio se antojaba como un lugar acogedor donde su juego encajaría a la perfección y donde podría ganar un nuevo campeonato, pero en Chicago tendría la certeza de que contaría con más minutos y con compañeros más jóvenes a los que enseñar. Finalmente su elección fue la de unirse a Joakim Noah y Derrick Rose.

Dejando de lado el dinero

Mientras que en los Lakers su salario en el pasado 2013 fue superior a los 19 millones de dólares, ahora en los Bulls cobrará 7 millones de dólares. Pudiendo buscar un contrato más alto, Gasol se ha unido a una franquicia donde competirá, sin importarle perder más de 10 millones por el camino. Ha sido un movimiento inteligente por su parte, pues no sólo tendrá la oportunidad de volver a competir y tener opciones de llevarse su tercer campeonato, sino que, además, teniendo a Gibson y a Noah a su lado el trabajo le será más fácil, lo cual, teniendo en cuenta su edad (uno de los motivos por los que su bolsillo se reducirá) es de agradecer.

Necesitado en Chicago

La pasada campaña tuvo dos etapas para los de Thiboideau; una ilusionante de la que Rose tan sólo pudo ser parte los primeros meses y en la que demostraron que sin su mayor estrella pueden llegar a lo más alto, y otra decepcionante, pues en los Playoffs fueron barridos por un equipo más joven pero que mostró mas hambre que ellos; los Wizards. Es por eso por lo que Pau era un jugador que los Bulls necesitaban. El ex-Laker no sólo aportará anotación en la pintura, sino que, además, servirá de gran ayuda a la hora de manejar la situación en momentos decisivos, pues ya está hecho en ese tipo de circunstancias. Si bien Chicago no sabe lo que es levantar un trofeo Larry O’Brien desde finales de los años 90, Gasol lo ha hecho en dos ocasiones y la última fue hace tan sólo 4 años. Sabe lo que es ganar y sabe cómo hacerlo. Si sus compañeros ejercen como esponjas a su lado podrán tomar lecciones de alguien que ha llegado hasta lo más alto en el baloncesto mundial.

Lakers Championship Parade and Rally

Expectantes por Rose

La llegada del catalán es muy positiva y la explosión de Noah en la pasada campaña también es digna de mención, pero para que los de rojo lleguen lejos todo pasa por el que lleva siendo desde su llegada en 2008 el jugador franquicia. Rose ya estuvo retirado de las canchas en la temporada 2012/2013 por una rotura del ligamento cruzado de su rodilla izquierda y dedicó todo el año a prepararse para su vuelta. Sin embargo, su vuelta no fue (ni mucho menos) brillante. Tan sólo pudo disputar un total de 10 encuentros antes de volver a caer. Esta vez fue la otra rodilla la dañada y la lesión no tuvo el mismo alcance. Con el menisco roto, Derrick Rose sólo pudo observar a sus compañeros nadar para morir en la orilla. Nuevamente, el que fuera el MVP en el año 2010, se encuentra en período de entrenamiento y recuperación para retornar más fuerte que nunca y con un equipo formado a su alrededor que asusta más que nunca desde la marcha de Michael Jordan.

El reto

Pau Gasol está curtido en mil batallas. En Memphis sufrió el cambio de alero a interior y fue en Los Ángeles donde cubrió su nombre de oro como ala-pívot e incluso haciendo a veces de center. Pero ahora, en Chicago, tendrá que adaptarse a un sistema elaborado alrededor de algo en lo que él, a sus 34 años, no destaca. La defensa es fundamental para Thiboideau y, de hecho, su defensa fue la mejor de la pasada campaña, permitiendo menos de 92 puntos por partido y siendo nombrado Joakim Noah mejor defensor de la temporada. Precisamente ese hecho le hará más llana la tarea. Con el francés a su lado, el catalán contará con un enorme protector de aro con quien trabajar. Si bien tendrá que aplicarse al exigente juego defensivo de los Bulls, pero Noah le podrá facilitar el aprendizaje.

gasol-chicago

Para concluir podemos decir que este cambio es, posiblemente, el mejor posible. En San Antonio probablemente no tenía demasiado sitio al contar con gente ya curtida en la pintura tejana como son Tim Duncan o Boris Diaw. Chicago, la ciudad del viento, gana un gran jugador que, a su vez, recupera la ilusión. Tras varios años en los que no sería exagerado afirmar que ha vivido una etapa insultante para él, volverá a competir en un plantel diseñado para luchar por todo. Pau en los Bulls tratará de conseguir el dorado que ya consiguió junto a Kobe Bryant en 2009 y 2010. Gasol ya es un toro e intentará embestir a todos sus rivales para alzarse con el campeonato.

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